A tomar por silencio

Me cansé de esperar en la misma esquina de siempre,
de combatir el frío con los mismos colores,
de tener preparada la sonrisa y posar para mostrarlo luego,
mira que feliz soy, si, feliz siempre, mira que sonrisa,
y luego volvemos a lo mismo.
Que si organizas tu vida,
que se caen las propósitos,
que nunca es tarde para empezar de nuevo,
mentira, si que se hace tarde, aquí todos tienen hora de ir a dormir,
y yo no puedo quedarme preguntando que me va a entregar el universo mañana.

Yo digo que poesía, siempre lo digo, como quién dice; Buenos días, al que se encuentra en las mañanas medio dormido, sin ganas de ir a trabajar, yo digo poesía, porque no sé decir otra cosa, porque no espero nada más, sino que el mundo sea una gran palabra resonante que envuelva a todos y los arrulle en su eco.
Pero la vida no es eso. Es muchas más palabras que quisiera no volver a nombrar. Voy a coger todas esas palabras tan reales y las voy a mandar a tomar mucha oscuridad y que revienten. Así por lo menos, puedo dormir mirando su destello mudo mudo, sin oírlas, sin darme golpes en los sueños, golpes bajos, esos que todavía no he aprendido a esquivar.

A tomar por silencio, puñeteras palabras, poco poéticas, poco soñadoras,