Las palabras hoy hablan muy bajito.
Están congestionadas y dudan en salir, están tragando saliva, llenas de cansancio y heridas.
Susurran muy bajito, casi inexistentes, son la vaga evidencia de que aún respiro.
Están congestionadas y dudan en salir, están tragando saliva, llenas de cansancio y heridas.
Susurran muy bajito, casi inexistentes, son la vaga evidencia de que aún respiro.
Mis palabras hoy se llenan de nubes, dan vueltas sobre si mismas, buscando un instante para comenzar la lluvia.