Deja atrás el peso

Somos de palabras dulces y livianas.
Y la lista de las condiciones es esta: no añadir más peso.
No es necesario cargar con nada más que con la vida, simple y llana.
No le adjudiques tantos adjetivos innecesarios.
Que sean las corrientes leves de la mañana
capaces de llevarnos, que no encuentren resistencia.
Deja atrás el peso.
Y los pretextos. El duro juicio y los límites.
Y regresa a decir las cosas una vez más sin tanta violencia,
da espacio al silencio, mira una y otra vez, y deja caer todas las cortezas
que ya no respiran.
Deja atrás el peso, y conviértete en trozo de aire impulsando la hierba.

Comentarios