Anoche me quede dormida mirando por la ventana.
No sé qué esperaba ver aparecer.
Sentí por un momento la lejanía del todo,
la reducción de aquello conocido a algo diminuto,
desde mi ventana miré el universo e intente iniciar una conversación.
Lo miré con mirada despejada, sin tiempo predeterminado,
sin angustia de hallazgo.
No sé qué revelación esperaba desde sus confines.
Pero me sorprendió una voltereta dentro, en mi vientre,
anunciándome que todo aquello
que quería encontrar, lo tenía dentro.
No sé qué esperaba ver aparecer.
Sentí por un momento la lejanía del todo,
la reducción de aquello conocido a algo diminuto,
desde mi ventana miré el universo e intente iniciar una conversación.
Lo miré con mirada despejada, sin tiempo predeterminado,
sin angustia de hallazgo.
No sé qué revelación esperaba desde sus confines.
Pero me sorprendió una voltereta dentro, en mi vientre,
anunciándome que todo aquello
que quería encontrar, lo tenía dentro.
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